El filósofo Fabrice Hadjadj, uno de los pensadores más originales y sugestivos de este momento, en una entrevista al diario francés Le Figaro
".... Somos las primeras generaciones a las que nos han asegurado, no sólo que "las civilizaciones son mortales", como decía Valéry, sino que la especie humana está condenada a la extinción, a medio o largo plazo... ¿Por qué continuar, entonces, esta aventura humana? Será necesario, cuando las pantallas se apaguen, plantearse en serio la cuestión. Entonces percibiremos, tal vez, la estrella que hay encima del establo de Belén: ese bebé judío que apareció en medio de la noche, entre su madre, su padre, el buey y el asno, la adoración de los pastores y de los reyes, es lo Eterno que nos dice que es bueno ser humano, tener un cuerpo, trabajar con nuestras propias manos, hablar del cielo a través de las cosas sencillas de la tierra; y que incluso si el mundo desapareciera mañana -la figura de este mundo pasa, dice San Pablo-, sería necesario seguir manteniendo nuestra posición en él, plantando árboles, criando a nuestros hijos, transmitiéndoles la poesía de la alabanza y de la súplica...
"... Este misterio de la Encarnación será el último salvavidas contra el transhumanismo, el islamismo, el animalismo, el espiritualismo y todas las demás formas contemporáneas de desesperanza..."
